lunes, 31 de agosto de 2009

El Ratoncito Pérez, un buen amigo.


Mi pequeño hijo anoche se durmió tarde, en su inocencia propia de su edad la angustia cubría su pequeño corazón, tardo en dormirse esperando ver como entraba en su habitación el Ratoncito Pérez , debajo de su almohada estaba su diente, que este ratoncito cambiaría por un regalo. Tanto oír hablar de la crisis económica pondría en dudas en su cabecita si Pérez pudiese dejar algo o no, pero este buen ratón sabe que un niño no entiende de estas cosas y seguro haría un esfuerzo por dejar algo. El sueño venció al final y el Ratoncito Pérez pudo al fin entrar y cambiar el diente por su regalito. Ver su cara al despertar es algo sublime, solo empañado por no haber podido ver a este fiel amigo de los niños.
El Ratoncito Pérez nació a finales del siglo XIX gracias al Padre Luis Coloma, miembro de la Real Academia quien recibió el encargo del Palacio Real de escribir un cuento para el pequeño Alfonso XIII a quien acababa de caerle su primer diente, desde entonces infinidad de niños han esperado por su visita y quizás sea nuestra responsabilidad que pueda continuar con su trabajo y no dejar que estos sueños queden en el olvido, aunque por desgracia para muchos sea secillamente una quimera.

1 comentario:

  1. el ratoncito perez es una de esas costumbres que jamas deberian desaparecer es uno de los recuerdos magicos que todo@s guardamosde nuestra niñez.Gracias hermana por recordarme aquella ilusion al despertar y ver embuelto en papel de cocina,igual que el de mama aunque eso no levantaba sospechas,una esperada moneda de 100 pesetas que se converiria en un monton de chuches... que feliz con que poco

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